Desde hace mucho tiempo los investigadores de cualquier rama de la ciencia se reúnen de forma informal o formal para discutir su trabajo. Actualmente, con la facilidad en las comunicaciones, ¿tiene sentido reunirse presencialmente?

Las reuniones pueden ser  asambleas, congresos, simposios, talleres, etc. En algunas se tratan todos los temas y otras son de cuestiones específicas. Las asambleas son las más grandes y pueden reunir más de 3.000 participantes. Las más pequeñas pueden tener hasta algunas decenas de participantes. En estas reuniones se pueden discutir resultados, planear trabajos futuros, discutir sobre los temas en lo que es más conveniente trabajar y los que son más importantes, incluso discutir sobre resultados discordantes.

Aunque estas reuniones se realizaron desde mucho tiempo antes, quizás las más trascendentes fueron los Congresos Solvay, que se organizaron desde 1911. En ellas se reunían los físicos y químicos más reconocidos y dieron lugar a grandes avances en esas áreas, por ejemplo en la Teoría de la Relatividad. Estas reuniones fueron subvencionadas por el industrial belga Ernst Solvay.

Las reuniones científicas fueron siempre presenciales y desde el inicio de la pandemia, debido a las restricciones para viajar, se comenzaron a hacer virtuales. Actualmente algunas son presenciales y otras híbridas, se puede asistir de manera presencial o virtual. En algunas reuniones virtuales además de las exposiciones se organizaron salas de reuniones para los intervalos, con el propósito de que los participantes puedan conversar sobre temas diversos.

La tecnología en las comunicaciones ha ayudado mucho a la ciencia, no sólo en la realización de reuniones durante la pandemia, también en el acceso rápido a los trabajos publicados, el poder discutir algunos temas por correo electrónico, mensajes de texto o comunicaciones virtuales.

¿Las reuniones virtuales pueden reemplazar a las presenciales?

Las reuniones presenciales tienen algunas desventajas: requieren que los participantes viajen, a veces a lugares lejanos en que se demora un tiempo largo en llegar y también el costo que significa viajar.

Pero en las ciencias en que se trabaja con datos o con imágenes es muy difícil comunicarse virtualmente, no es tan efectivo como cuando se hace de manera presencial. Las conversaciones son más eficientes cuando son cara a cara, sobre todo cuando se encuentran científicos que obtuvieron resultados discordantes y pueden discutir sus resultados. Es una forma eficiente de saber en qué están trabajando las otras personas. También en estas reuniones se inician muchos trabajos conjuntos, que sin encontrarse no se podrían organizar.

Las reuniones virtuales ayudan, pero no reemplazan a las presenciales.